Comunicado oficial sobre la desvinculación de Cvitanich

Comunicado oficial sobre la situación de Cvitanich
14/01/2019
Primer amistoso
14/01/2019

Comunicado oficial sobre la desvinculación de Cvitanich

La agrupación Unidos x Banfield mediante este comunicado expresa su disconformidad por la salida de Darío Cvitanich del club:

Es evidente el dolor que ha causado al socio y simpatizante de Banfield la partida de Dario Cvitanich de nuestro club. Como Agrupación de socios que somos (es decir, socios como vos pero agrupados), queremos emitir una opinión que ayude a la reflexión y contribuya a la mejoría de nuestro club, que es en definitiva nuestro gran anhelo. En primer lugar resultaría sencillo desde nuestro rol opositor culpar a la dirigencia actual (con la cual no comulgamos casi ningún principio común) sobre la partida de Dario. Pero, en realidad, la dirigencia no es culpable de la decisión de Dario de irse. Es evidente que era su voluntad. Sin embargo, la gran responsabilidad de esta dirigencia es doble. Por un lado, mentirle al socio sobre la realidad económica financiera de Banfield, haciéndole decir a la presidenta que heredó un club saneado (cuando el pasivo del club es inmenso) y además “venderle” al socio la realidad de un club con superávit, cuando la realidad es que Banfield todos los meses produce exactamente la mitad de los ingresos que necesitaría para salir empatado, y depende de alguna venta (cada vez mas rápida y por ende a menor valor) para tapar los agujeros de su economía.

En segundo lugar, no haber tomado la decisión de vender al jugador a River cuando el club de Núñez vino a buscarlo (a mediados del año pasado con una propuesta para el club de varios millones de dólares), y ofreciéndole a cambio al jugador un contrato impagable para las finanzas del club, con tal de no pagar el costo político de la venta del mismo, en un año electoral. Ser dirigente he hincha al mismo tiempo te lleva a las decisiones demagógicas que después paga el club y; peor aún, tomar decisiones pensando en como va a evaluarlas el socio en el marco de un futuro acto eleccionario te pone en el lugar de un dirigente mercenario que aprendió a vivir del club y está dispuesto a cualquier artilugio antes que volverse a su casa. Está última parecería ser la postura que tomo Eduardo Spinosa en Banfield, y mostrando un falso respeto democrático y una supuesta cada vez menos creíble trasparencia, armó a su antojo una muy pobre y poco representativa mesa directiva, violando los plazos estatutarios para la entrega de los “tocados” padrones a quienes podrían ser sus contrincantes electorales (mientras el hacía proselitismo meses antes en las conocidas reuniones informativas con los socios) y mandó a su maleable presidenta a decir en medios nacionales, que recibía un club saneado, con mas 15.000 socios, etcétera; una acción que además de reprochable marcaba la continuidad de su poder en el club, y el poco respeto a la máxima autoridad, a quien encima condicionó en cada acto jurídico, con la firma del secretario (nada menos que su hermano, Federico Spinosa).

Respecto de Dario. Es evidente que el jugador siente un especial cariño por nuestra institución y también que seguramente no le habrán faltado ofertas mejores que las que le hizo “El Taladro” a la hora de volver. También es evidente que es un trabajador (aunque gane mas que la media) con familia a su cargo, con una corta carrera donde debe generar los recursos que necesita para una vida en apenas 20 años de trabajo (siempre y cuando no padezca lesiones graves que lo corran del camino) y que está transitando la última etapa de su carrera, razón por la cual resignar deuda, irse del club que quiere pero no le puede pagar lo que firmó, evitando hacerle un juicio para cobrar lo pactado; y partir a un club más serio y con mejor economía, donde posee mayores chances de que se cumpla lo firmado; es un acto para nada reprochable (aunque nos duela) y en definitiva, que no opaca lo que nos dió como jugador.

Por último, va una reflexión a nosotros mismo, “los socios de Banfield”. Una autocrítica de esas que casi nunca nos gusta escuchar (y menos hacer). La facilidad con que tanto dirigentes como jugadores manipulan nuestra opinión de hinchas y socios, es algo de lo que nos tenemos que hacer cargo. La falta de participación en la vida política del club, y peor aún la falta de compromiso como hinchas que no nos hacemos socios del club que amamos o rompemos nuestro carnets ante la primer adversidad, es el caldo de cultivo de todos los parásitos (jugadores y dirigentes de turno) que utilizan nuestra pasión solo para sacar ventaja, solo para hacer negocios. La verdadera pelea está en la participación del socio. La forma es a través de las Agrupaciones de socios (cualquiera sea) y el objetivo final es mantener el club social, cultural y deportivo que alguna vez conocimos, y que evidentemente “jode” a los que solo ven en el fútbol un negocio, al que le sobran los socios y las actividades, y pretenden a través del desencanto de los socios y el descrédito sistemático de los que “si” participamos; ir en camino de las sociedades anónimas y terminar con la pantomima de la búsqueda de consensos, las asambleas, la verdadera trasparencia, las reales rendiciones de cuentas, etc. No es casual que cada vez mas gente casi anónima y desconocida de nuestra ciudad, sin pasado, sin reputación, ocupe los lugares de toma de decisión de nuestro club. La última mesa directiva es una clara muestra de ello. Ojalá, la partida de Dario nos ayude a reflexionar a todos, a hacer autocrítica y a mejorar como club!

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